Las autoridades dispusieron el cierre del Camino Inca hasta el próximo sábado, debido al desborde de cursos de agua y la acumulación de escombros que dificultan el tránsito hacia el complejo incaico, uno de los principales destinos turísticos del país.
Las precipitaciones también afectaron a Lima, donde decenas de viviendas resultaron inundadas y se registraron interrupciones en los servicios de agua potable y alcantarillado.
En tres distritos del sur de la capital fueron suspendidas las clases escolares debido a las condiciones meteorológicas.
La emergencia, además, se extendió a las regiones sureñas de Arequipa y Moquegua, donde los deslizamientos de tierra y el bloqueo de carreteras complicaron el tránsito.
Uno de los puntos más críticos se registra en la Panamericana Sur, que permanece bloqueada y acumula una fila de vehículos de más de siete kilómetros: unos 2,5 kilómetros de congestión en la zona de Ocoña y otros cinco kilómetros cerca de Atico.
Alrededor del 80% de los vehículos varados son camiones que transportan frutas, verduras, combustible, alimentos para animales y productos químicos, lo que genera preocupación por posibles retrasos en el abastecimiento y pérdidas económicas si las interrupciones se prolongan.
Las autoridades mantienen operativos de emergencia para despejar las vías afectadas y evaluar los daños provocados por las lluvias, mientras persiste la alerta ante nuevos deslizamientos e inundaciones en las zonas expuestas.
FUENTE: ANSA