Guillermo Tello, comunicador de UnCuyo, Master Coach y vicepresidente segundo de la Asociación Argentina de Coaching Ontológico, señaló en LV12 que las redes sociales se han vuelto un entorno permanente del que muchas veces las personas no son plenamente conscientes.
“Hagamos de cuenta de las que las redes hoy son como el mar en el que estamos inmersos y como peses no nos damos cuenta que estamos en el mar; entonces en ese contexto, hay elementos que debemos tener en cuenta que las redes nos están reclamando por un lado que estamos acostumbrados a la gratificación instantánea. Eso nos trae como consecuencia que la tolerancia a la frustración cada vez se hace más pequeña, no solo con los niños sino también con los adultos y finalmente eso nos genera ansiedad que no la podemos gestionar de manera adecuada, entonces todo eso nos lleva a una pérdida de contacto humano", señaló.
El especialista sostuvo que el uso intensivo de dispositivos y plataformas digitales puede provocar que las personas releguen los vínculos presenciales y la atención hacia quienes las rodean: “Estamos muy encima de la tecnología y no miramos que alrededor nuestro hay personas que requieren en algún momento de nosotros, entonces lo que proponemos desde el coaching es que podamos recuperar el ser y que se deje de hacer y tener; estamos haciendo para tener y eso hace que nos olvidemos del ser”.
Tello remarcó que la velocidad de las notificaciones, los mensajes y los contenidos digitales dificulta cada vez más la posibilidad de sostener conversaciones profundas y significativas: “La idea es reconectarse en algún momento, porque si necesitamos de la tecnología pero también ir a la figura de encontrarse con el otro. El lenguaje no es inocente, esto no nos deja tiempo la tecnología, entonces ahí hay que pararse en un estado de conciencia de que a veces tengo que parar por que está la prioridad de mirar a los ojos al otro y dejar de mirar el celular por un momento. Cuando recuperamos esa prioridad, ahí es cuando nos desconectamos para conectarnos”.
Según explicó, recuperar los espacios de encuentro cara a cara es fundamental: “De la tecnología podemos prescindir pero el contacto humano es el que me da el sentido de la existencia, si pierdo ese vínculo me quedan muy pocas posibilidades de una existencia”.
Las reflexiones de Tello se suman a un debate cada vez más presente en escuelas, familias y ámbitos laborales sobre el impacto de la tecnología en la vida cotidiana y la necesidad de encontrar un equilibrio entre el mundo digital y las relaciones humanas.