Al referirse a las características que identifica en el seleccionado nacional, Medina sostuvo: “La idiosincracia argentina tiene esa cosa de mucho aguante, de mucha tolerancia y resiliencia que tiene la particularidad, como estamos hablando justamente de la Selección que dejan de ser simplemente un grupo de personas, una acumulacion de individuos que empiezan a comportarse como un equipo y esto del aguante, de hacer el malestar parte de la situación y aun así tolerarlo o bancarlo eso lo mejor de todo, creo que la Selección lo manifiesta y uno mismo también tiene familiares o gente que se comporta de esa forma”.
En ese sentido, destacó la capacidad del plantel para sobreponerse a la adversidad y mantener la calma en momentos de presión: “Los jugadores tienen el pecho caliente pero la cabeza fría y eso es la resiliencia el poder no bajar la cabeza ni rendirse a pesar de saber que uno la está pasando mal o está con un desafío que aparentemente la cabeza a uno le cuenta que lo está colapsando”, expresó.
Medina también hizo referencia a las imágenes que dejaron los últimos torneos, con jugadores emocionados, abrazándose y conteniéndose mutuamente, como un modelo positivo para la sociedad: “Desde que nacemos somos seres con una sensibilidad social en particular, somos gregarios, tendemos a la grupalidad en general y eso lo que genera es que la imitación es algo evolutivo y algo a mantener, lo mejor que nos puede suceder es que a uno lo que les llegue sean ejemplos a imitar y sean parte de lo que mejora a la sociedad; y la Selección en estos últimos tiempos está generando eso, esto acompañar, el sostener, el seguir intentando, lo mejor que nos puede pasar es que haya cosas buenas para imitar”, afirmó.
No obstante, remarcó la importancia de desarrollar un criterio propio al momento de tomar referentes: “Uno puede hacer un acto de discernimiento, en el mejor de los casos, de cuales son los comportamientos que yo deseo imitar de determinadas personas, pero que a veces como son personas tienen comportamientos que no son buenos de replicar o imitar; entonces uno puede elegir si los toma como ejemplo en su totalidad o determinados comportamientos que tengan”, explicó.
Por último, el psicólogo señaló que la capacidad para elegir qué valores incorporar depende tanto de la historia personal como del contexto social: “Saber elegir tiene que ver tanto con los ejemplos que ha ido recibiendo desde que ha nacido como también los que se promueven en general por que ya es algo que va por fuera del control individual, y uno va teniendo oportunidades de decidir si hay algo que nos representa y aplicarlo; de ahí lo más complicado es que al menos desde la ciencias psicológicas no hay el comportamiento correcto para todas las situaciones”, concluyó.