La paralización de las actividades para hacer caso a la cuarentena obligatoria en el marco de las medidas preventivas por coronavirus azota a un sector en particular de la localidad de Simoca, en el sur tucumano: los feriantes padecieron desde el 20 de marzo el aislamiento y se las arreglan como pueden para salir adelante.
El problema se tornó grave en Simoca por significarse la feria como el principal recurso de la ciudad, por lo que permitió el surgimiento de microemprendimientos de los feriantes desde su domicilio para adoptar la modalidad de delivery y alcanzar hasta los hogares de los compradores la mercadería que llega, por ejemplo, desde el Mercofrut, siendo dicha localidad su principal destinataria de productos.
La colaboración surge de gran manera por parte de los vecinos de Simoca.
En cuanto a la circulación y las medidas adoptadas por el Municipio dirigido por Marcelo Herrera, solo quedaron habilitados dos de los ingresos a Simoca: el principal desde la ruta 157 y el que desemboca en la ruta 325 (en dirección a Monteros).
Por otra parte, en cuanto a prevenciones sanitarias, ya funcionan, tanto en el ingreso por la 157 y en el hospital local, dos túneles de desinfección con medidas para el ingreso de motos hasta traffics en cuanto a rodados, mientras que se aguarda en los próximos días la incorporación de tres más: dos en el centro geográfico de Simoca y el restante en el ingreso desde la 325.

