"La idea es dilatar hasta los 14 años la llegada al primer smartphone"
LV12 se contactó con Elena Griolli, cocreadora de Manos Libres, un movimiento integrado por madres y padres que impulsan una infancia libre de smartphones.
Manos Libres, el movimiento integrado por madres y padres que impulsan una infancia libre de smartphones, presentó una nueva herramienta disponible en su sitio web (www.manoslibresorg.com.ar). Se trata de una acción sencilla que busca generar un cambio cultural profundo en la crianza y en el uso responsable de la tecnología.
A través de esta plataforma, las familias pueden firmar un acuerdo online para postergar el acceso de sus hijos e hijas a un smartphone hasta, al menos, los 14 años; y a las redes sociales hasta los 16. Una vez adheridas, pueden compartir el enlace con otras familias del mismo colegio o comunidad, generando así redes locales de apoyo y acompañamiento mutuo.
En diálogo con LV12 Radio Independencia, Elena Griolli, cocreadora del movimiento, relató cómo surgió la iniciativa: “El año pasado un papá, en el grupo de WhatsApp de lo que era tercer grado de la escuela de mi hija, nos comentó que su hijo le estaba pidiendo un celular y nos dijo que lo alarmaba y si alguien estaba disponible para juntarse a hablar del tema; ‘yo lo quiero dilatar, pero bueno, no lo tengo tan claro’. Esa fue la pregunta que tiró en el grupo de WhatsApp”.
A partir de esa inquietud, explica Griolli, comenzaron a reunirse en pequeños grupos y descubrieron experiencias similares en otras partes del mundo. “Algunos levantamos la mano y algunos otros pocos de esos nos empezamos a juntar y ahí nos enteramos que hay un grupo en Inglaterra que se llama Smartphone Free Childhood, como los niños libres de celular, de smartphone. Entonces, empezamos a ver cómo comenzaron a actuar ellos y empezamos a replicar, pero llevándolo a tierra a lo que es la Argentina”.
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Foto: Foto: El País Uruguay
Siguiendo esta línea, detalló los principios que guían el movimiento: “Lo que ellos promueven, y nosotros también, que viene de la mano de un libro que se llama la generación ansiosa, de un sociólogo americano que se llama Jonathan Haidt, es dilatar hasta por lo menos los 14 años la llegada al primer dispositivo propio de los chicos; el acceso a las redes sociales hasta por menos las 16. Redes sociales, WhatsApp, Fortnite, Pinterest, porque hay muchas plataformas que no parecen redes, pero siempre tienen un chat por ahí metido. Después, que en los colegios y escuelas no haya uso del celular, y que tengan un juego más libre. Porque mucho ha cambiado la sociedad y, de repente, como que somos más permisivos en lo online y en lo offline en el que jueguen en el jardín, al aire libre y es cuidado donde subas, cuidado con esto".
Para finalizar, Griolli destacó que el trabajo colectivo fue clave para que la iniciativa creciera: “Nos empezamos a juntar y lo que nos dimos cuenta es que, haciéndolo de forma independiente, no íbamos a llegar muy lejos, porque la presión social es muy alta. Pero si te vas hablando y conversando y poniendo de acuerdo en ‘bueno, este año no, lo dilato; este año tampoco’, entre varias familias, de esa forma tu hijo o tu hija no es el único que no lo tiene y pasa a ser el bicho raro, el que se pierde la juntada, sabiendo que la adolescencia es muy difícil esto de no pertenecer. Pero cuando vos lo hacés en comunidad genera alivio y, de esta forma, lo puede llevar a cabo”.