También en la ciudad se reportaron problemas, porque decenas de árboles se cayeron, algunas calles se inundaron y porque parte de las construcciones de la costa terminaron en la costanera.
La avenida principal de Pinamar, la Bunge, quedó literalmente arrasada. Árboles caídos, techos que se volaron y luces apagadas. Después de un fin de semana de esplendor, hoy hubo miedo y tristeza.
De igual manera también afectó a Villa Gesell y el Partido de la Costa.

