Ariel Rodríguez y Marcos Álvarez habían preparado otra carrera. Durante los entrenamientos, el circuito se presentó seco y en buenas condiciones, por lo que la dupla tucumana había diseñado su estrategia en función de ese escenario.
Sin embargo, cuando llegó el momento de enfrentar el Trasmontaña 2026, la montaña les planteó un desafío diferente. La humedad, el barro y los sectores resbaladizos obligaron a modificar los planes y a priorizar el cuidado de las bicicletas y de los propios corredores.
“Habíamos entrenado con un circuito muy seco y arriba de la montaña estaba bastante húmedo. Fuimos más cuidando la bici y cuidándonos nosotros”, explicó Rodríguez.
La estrategia improvisada dio resultado. Los tucumanos se quedaron con la clasificación general de E-bike del Trasmontaña 2026, luego de completar una competencia en la que debieron interpretar las condiciones del terreno en cada tramo.
“La carrera no salió como nosotros esperábamos en cuanto a estrategia, pero nos salió una carrera muy prolija”, destacó Álvarez.
La clave estuvo en administrar la batería
La competencia con bicicletas eléctricas incorporó un elemento adicional a la planificación: la administración de la energía disponible.
Las e-bike permiten alcanzar mayores velocidades, pero el uso de la asistencia eléctrica requiere tomar decisiones precisas durante el recorrido. Para Rodríguez, la experiencia puede resumirse de una manera particular.
“Es como un mensaje en 2x: va todo más rápido y es divertido”, graficó.
Pero esa velocidad también exige administrar correctamente la batería. “Hay que administrarla bien. Cuanto más rápido llevás la bicicleta, más rinde la batería. Aceleramos en cada tramo y hay que llevarla más cadenciada”, detalló.
Así, la dupla debió encontrar el equilibrio entre velocidad, consumo de batería y condiciones del terreno, especialmente en los sectores donde el barro y la humedad obligaban a circular con mayor precaución.
Un triunfo con sabor tucumano
Para Rodríguez y Álvarez, la victoria tuvo además un significado especial por su vínculo con una de las competencias más tradicionales de la provincia.
“A mí me gusta andar en bicicleta, me divierto arriba de la bicicleta. Siendo tucumano, no participar del Trasmontaña es como un desperdicio”, sostuvo Rodríguez.
Álvarez, por su parte, fue contundente al definir lo que representa la competencia: “Para mí, y es una opinión personal, es la mejor carrera del país”.
El corredor explicó que esa característica también ayuda a entender por qué el Trasmontaña convoca cada año a participantes de diferentes provincias argentinas y del exterior.
“El que viene de afuera encuentra una carrera tan linda que se lleva esa experiencia a su provincia. Después la gente quiere venir para saber de qué se trata”, señaló.
Esta vez, Rodríguez y Álvarez fueron los protagonistas de la categoría E-bike, en una edición que los obligó a dejar atrás parte de lo planificado y adaptarse a una montaña diferente de la que habían encontrado durante los entrenamientos.
Entre el barro, la humedad y la necesidad de cuidar cada unidad de batería, los tucumanos encontraron el equilibrio necesario para quedarse con el primer puesto de la clasificación general del Trasmontaña 2026.