El encuentro reunió a las máximas autoridades de las universidades públicas del país, quienes manifestaron su profunda preocupación por el contexto actual, caracterizado por restricciones presupuestarias, deterioro salarial y creciente incertidumbre para el desarrollo de las funciones sustantivas del sistema.
En este marco, el plenario declaró la emergencia salarial y presupuestaria del sistema universitario y científico nacional y exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, además de reclamar la urgente convocatoria a paritaria nacional para la recomposición de los salarios.
Un informe presentado durante la jornada expuso la magnitud de la crisis: las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. En paralelo, los salarios universitarios perdieron un 32% de su poder adquisitivo, producto de una suba del 158 % frente a una inflación del 280% en el mismo período, ubicándose en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
Asimismo, se advirtió que los gastos de funcionamiento universitario se encuentran actualmente en torno al 40% del poder adquisitivo que tenían en enero de 2023, mientras que áreas clave como la ciencia y la técnica, la extensión universitaria y las becas estudiantiles registran fuertes recortes. En particular y respecto al 2023, las Becas Progresar presentan una caída real superior al 95%.