“Necesitamos que el veto sea rechazado. Los referentes de las distintas agrupaciones estudiantiles como para organizar, coordinar cómo vamos a marchar mañana. Nosotros necesitamos que el veto sea rechazado por diputados, para ratificar la ley de financiamiento universitario”, afirmó.
Respecto al anuncio del presidente Javier Milei sobre el presupuesto 2026, Leal fue contundente: “El mensaje emitido por el presidente Javier Milei anoche sobre el presupuesto 2026 no representa de ninguna manera una iniciativa que resuelva los problemas presupuestarios de las universidades porque en realidad consolida el ajuste que viene teniendo sobre el sistema universitario.”
El rol de los diputados y la defensa de la universidad pública
La vicerrectora expresó confianza en el debate parlamentario: “Yo creo que en el contexto en que se inscribe este debate, va a hacer que nosotros podamos tener los votos suficientes para poder rechazar el veto. Creemos que cada uno de estos diputados nacionales tiene que cumplir con ese cometido tan caro de la ciudadanía, que es defender la universidad pública. La universidad pública no es de los universitarios, es de toda la sociedad argentina.”
Presupuesto y salarios docentes
En cuanto a los recursos, recordó que “dentro del presupuesto estaba previsto una recomposición salarial en virtud de la devaluación de los salarios de los trabajadores docentes y no docentes que representa casi un 40%”.
Y explicó: “Estos montos representan hoy el 90% del presupuesto de las universidades nacionales. Solo el 10% restante significa una inversión de recursos en gastos de funcionamiento, en becas, en algunas obras chicas de infraestructura y también la idea que con esos recursos nosotros podemos resolver algunos temas de subsidios a ciencia y tecnología, porque el presupuesto más grande e importante de ciencia y tecnología estaba destinado a través del Conicet, que hoy también está recibiendo este recorte presupuestario.”
Sobre la propuesta presidencial, cuestionó: “La propuesta que él realiza de los 4.8 millones de pesos en un sistema universitario que son más de 65 universidades nacionales, de ningún modo logra resolver las proyecciones que nosotros habíamos hecho en el marco del Consejo Universitario Nacional.”
Transparencia y auditorías
En relación a los cuestionamientos sobre el manejo de fondos, Leal defendió el sistema de control de la UNT: “Las universidades nacionales tenemos sistemas de auditoría internos y que permanentemente están auditando. En el caso de la Universidad Nacional de Tucumán, la auditoría interna que tenemos nosotros permanentemente está auditando los recursos de cada una de las unidades académicas de la universidad y se audita desde la asistencia de personal, se audita cómo se manejan los recursos, incluso los recursos que cada una de las unidades académicas tienen de fondos propios.”
Además, añadió: “Tenemos sistemas informáticos donde cada una de las unidades académicas carga todo lo que gasta y, por supuesto, el respaldo de los gastos que tienen. Todo eso mensualmente se analiza y se estudia en la administración del rectorado. Por otro lado, nosotros tenemos la AGN que es el órgano fundamental y que por ley tiene que auditar a las universidades nacionales.”
Frente al discurso presidencial, fue categórica: “Es un discurso mentiroso en el sentido de que nosotros abrimos las puertas de nuestras unidades académicas y de las universidades para que venga la auditoría que quieran enviar.”
Evaluaciones externas y desafíos académicos
La vicerrectora destacó también el control de calidad externa: “Nosotros en términos de evaluaciones externas funciona la Coneau que permanentemente está evaluando el currículum de las carreras, cómo nosotros estamos trabajando las características de la enseñanza, del aprendizaje y demás, y todo eso forma parte de las evaluaciones externas de las universidades.”
Finalmente, se refirió a los desafíos que enfrenta la universidad pública en materia académica: “En función de los problemas que sí tenemos, como la duración real de la carrera porque se ha modificado también las características de los estudiantes que asisten a nuestras casas —son chicos que estudian y trabajan en un porcentaje significativo—, nosotros estamos revisando ese problema. Estamos implementando algunas reformas a través del sistema de créditos para que las facultades puedan mirar el tiempo real de las carreras, para que puedan revisar, ofrecer alternativas, para que genuinamente podamos ofrecer la política de inclusión y no algo que sea expulsivo, y que los estudiantes no puedan concluir sus estudios para que puedan insertarse en el mundo del trabajo.”