"Hay una incertidumbre muy grande, no creo un antecedente previo en la región, desde la tarde del domingo no tenemos quien gobierne Bolivia, todas las líneas renunciaron. El vacío de poder detonó en la violencia y en la inestabilidad muy fuerte. La principal causa para llegar a este momento, ocurrió en febrero de 2016 con un referéndum que no salió a favor de Evo Morales, cambiar un artículo de la constitución para que pueda volver alistarse en las elecciones pasadas. Desde ese momento comenzaron las protestas sociales en el país", explicó el politólogo boliviano Marcelo Arequipa.
"El 20 de octubre pasado, día que ocurrieron las elecciones en Bolivia, se vio un papel muy poco prolijo del árbitro electoral. Sembró muchas dudas y de ahí se empezó a instalar la idea de fraude electoral", agregó.
Con respecto al desencadenante del conflicto, añadió: "Primero fueron las protestas sociales, pero después los policías son los que se amotinaron y luego los militares, no es solo una rebelión popular. Cuando el que tiene las armas y los tanques de su lado sugiere a otro hacer algo no lo está sugiriendo, es una orden".

