A menos de 48 del inicio del Mundial, se confirmó la noticia que la compañía estadounidense que sponsorea no quería escuchar: los organizadores cataríes prohibieron la venta de cerveza y cualquier bebida alcohólica dentro de los estadios donde se disputará la copa del mundo.
La marca (de origen checo, luego alemán) es el patrocinador principal del Mundial y había firmado un acuerdo de promoción multimillonario con la FIFA, pero ahora se queda sin promoción global ni comercialización de la bebida.
Mientras se especula con que a raíz de esta prohibición la multinacional cervecera iniciaría acciones legales contra la FIFA, a través de redes sociales informó qué hará con los millones de litros que tenía preparados para la venta entre los espectadores.
Fue a través de su cuenta oficial de Twitter donde adjuntaron una foto de un depósito en el que se ve una cantidad incontable de packs de cervezas.
Junto a la imagen, redactaron: "Nuevo día, nuevo tuit. El país que gane se quedará con las Buds. ¿Quién las conseguirá?", comunicaron, asegurando que el país cuyo equipo sea campeón de la Copa del Mundo será el beneficiado con toda su mercadería.
El posteo rápidamente se llenó de decenas de comentario de usuarios de todo el mundo que apostaron por sus propios países como ganadores. Brasil fue uno de los más mencionados entre las repercusiones del posteo.

