"Es la primera vez que estamos en Tucumán, en un rato tenemos reunión con el gobernador, por la tarde otras actividades y terminamos con una charla pública donde voy a compartir panel con un sacerdote y un rabino. La temática es el rol de las religiones como pacificadoras o caminos de la paz. Estoy muy feliz de estar aquí", detalló Imam Marwan Gill en LV12.
La situación del islam en Argentina
Marwan Gill nació en Alemania, se formó como teólogo y hace 10 años vive en Argentina. "Quizás subconscientemente comparo la realidad de Argentina con Europa y muchos no nos damos cuenta de esta bendición porque acá no se ve una grieta religiosa, al contrario es una tierra muy bendita donde hay un respeto absoluto y una convivencia interreligiosa muy fluida y natural. Ni siquiera uno tiene que esforzarse".
En este sentido, relató que cuando llegó al país era más difícil entrar a discusiones políticas y sociales, que a un intercambio religioso-teológico con un rabino o sacerdote. "En nuestro caso como musulmanes existen prejuicios como en el resto del occidente, pero no diría que es islamofobia o rechazo hacia los musulmanes, sino que estos prejuicios se arraigan más en la ignorancia porque la mayoría nunca ha hablado con un musulmán o visitado una mezquita. Mucha gente consumo la fake news y de ahí vienen cierto prejuicios".
"En términos generales tenemos una muy buena convivencia entre las comunidades religiosas", remarcó.
La guerra en Medio Oriente
Marwan Gill sostuvo que "a partir del 7 de octubre con el ataque de Hamas contra Israel, nos trajo un aumento significativo de islamofobia y de judíofobia, en nuestra sociedad y en el mundo. Como musulmán condeno lo que ocurrió ese día o cualquier atentado terrorista contra civiles, porque islam en árabe significa paz, aunque un tucumano o argentino lo van a asociar a lo opuesto".
"Por eso también nos opusimos a la decisión de Israel de bombardear de manera masiva a los civiles en Gaza. Por el mismo principio", agregó.
Antes de concluir, dijo: "Entre Estados Unidos e Irán nosotros no defendemos una bandera partidaria o política, porque consideramos que en cada guerra el precio principal lo pagan siempre los civiles con su sangre y lágrimas. La solución es la paz, la diplomacia y no la confrontación bélica".