La medida impulsada por la ministra Patricia Bullrich obtuvo media sanción con 146 votos a favor, en 87 contra y 7 abstenciones. Contó con el apoyo de los "bloques dialoguistas".
El objetivo del proyecto es que se extienda el registro a todos los delitos y no únicamente a los cometidos por ofensores sexuales. Así se podría comparar huellas genéticas que se obtengan en la escena del hecho con el perfil genético de los imputados y condenados.
El sistema propone también el aporte voluntario de familiares de personas en búsqueda, de manera que se podrá comparar el perfil genético de un cuerpo o de una persona no identificada con esas huellas otorgadas por sus familiares.
"Este registro genético de abusadores y violadores ayudará a transformar el país. Permitirá avanzar con rapidez ante nuevos casos; así saldaremos las deudas con las víctimas", justificó Gabriel Bornoroni, presidente del bloque oficialista.
Por su parte, el Frente de Izquierda se opuso a la medida y denunció que "utilizan a las mujeres para impulsar un proyecto que, en realidad, tiene como finalidad tener más instrumentos para espiar a nuestra sociedad".

