En este contexto, LV12 Radio Independencia se comunicó con Luis Eduardo Bossi, nutricionista y pediatra, quien habló del tema: "En los años '90 tuvimos muchos problemas de desnutrición, anemia, bajo peso y talla, el espíritu de la ley es que la industria alimentaria se aggiorne a mejorar la nutrición de todos los argentinos, especialmente de las personas que tienen más dificultades para acceder a la salud, evitando enfermedades como la anemia, que es muy frecuente, o algún tipo de malformaciones que aparecen en la mujer embarazada y justamente, estos nutrientes se dan en varias etapas de la vida, en la primera infancia, en la adolescencia, en embarazadas y en la vejez".
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En su artículo 3, dice 'la harina de trigo, destinada a su consumo que se comercializa en el mercado nacional, deberá tener algunos agregados como por ejemplo sulfato ferroso, que es el hierro, ácido fólico, vitamina B1, vitamina B2', que son un poderoso grupo de minerales vitaminas que van a ayudar muchísimo al crecimiento, desarrollo y nutrición de las personas En su artículo 3, dice 'la harina de trigo, destinada a su consumo que se comercializa en el mercado nacional, deberá tener algunos agregados como por ejemplo sulfato ferroso, que es el hierro, ácido fólico, vitamina B1, vitamina B2', que son un poderoso grupo de minerales vitaminas que van a ayudar muchísimo al crecimiento, desarrollo y nutrición de las personas
De esta manera, explicó qué es lo que ocurre cuando a un alimento les colocan agregados y dijo que "cambia muchísimo su sabor", eso provoca que a la gente no le guste algunos productos y que no quiera adquirir dicho producto.
Es así, que nutricionalmente, una alimentación saludable se basa en un plato que contenga "50% de vegetales, 25% de proteínas y 25% de carbohidratos", que es donde las harinas están incluidas. Asimismo, señaló que esas harinas solo representan la cuarta parte, pero se entiende su consumo, debido a que forman parte de "los alimentos más baratos" y más consumidos por las personas, pero también hay que tener en cuenta que su consumo excesivo puede generar una suba de peso.
En la misma línea, pero teniendo en cuentas las consecuencias, Bossi habló de la anemia y su origen. Sobre esto, dijo que puede aparecer por la falta de consumo de alimentos, pero también se puede dar en la primera infancia, en el embarazo y en la adolescencia donde hay "un excesivo crecimiento".
En cuanto a esto, indicó que tiene solución, ya que en el sistema público de salud, se brinda hierro y ácido fólico de forma gratuita.
Yo pienso que la gente debería empezar a volver a cocinar, empezar a amasar, a elegir harinas de mejor calidad y también creo que la industria debería aggiornarse a los cambios de la salud pública y empezar a utilizar harinas que tengan más proteínas. Esto va a obligar a que el Estado busque otra herramienta para que la harina también tenga una transformación en sus productos alimentarios Yo pienso que la gente debería empezar a volver a cocinar, empezar a amasar, a elegir harinas de mejor calidad y también creo que la industria debería aggiornarse a los cambios de la salud pública y empezar a utilizar harinas que tengan más proteínas. Esto va a obligar a que el Estado busque otra herramienta para que la harina también tenga una transformación en sus productos alimentarios
También añadió que se puede "buscar la vuelta" colocando ácido fólico y vitamina B en lácteos, que no cambian su sabor, siendo este un "producto bastante interesante ya que en menor volumen tiene mayor cantidad de nutrientes" en comparación con la harina.
"El asunto es tratar de no comer en exceso tantas cosas artificiales y comer más cosas preparadas en casa, volver a la alimentación de nuestras abuelas", expresó.
Finalmente, agregó que quizás el problema que tienen muchos padres "es la invasión de productos muy saborizados" en el mercado, ya sea en agregados de sal o azúcar, que provocan que los niños prefieran "esos alimentos y no frutas" debido a que su sistema gustativo ya está acostumbrado al dulzor, por lo que recomienda que desde el embarazo se ingieran alimentos saludables para que los más pequeños crezcan con el hábito de comer sano.