El economista, Nicolás Dvoskin, dialogó con LV12 sobre la inflación del país y opinó sobre la posibilidad de dolarizar la economía argentina.
"Argentina es un país que tiene inflación crónica por varias razones, pero hay dos elementos centrales que hay que tener en cuenta, una es una estructura productiva que es dependiente de bienes salarios, Argentina exporta bienes que también se comen", explicó el economista y agregó "pero a su vez ese sector exportador dinámico emplea a muy poca gente, solo el 7% de la población argentina trabaja en actividades primarias".
"La mayoría de la gente no trabaja en eso y trabaja en otros sectores industriales que tienen una dificultad para exportar o necesitan dólares".
En ese sentido dijo "eso hace que Argentina tenga una recurrente necesidad de dólares que están por encima de su capacidad de generarlo. Argentina sabe que para crecer necesita más dólares de los que genera".
Conflicto distributivo
"La inflación expresa que por el tamaño de la torta nos peleamos por quien se queda con cada porción, no solo entre trabajadores y empresarios, sino también entre sectores de la economía" indicó.
Siguiendo esa línea añadió "un país que no tiene inflación es un país en el que el conflicto redistributivo en que los criterios para repartir la torta están quietos, un país con inflación esos criterios se están disputando".
"Estos elementos son los principales motores de la inflación, que se retroalimentan entre sí y que en particular han tenido en los últimos años unos elementos que los han impulsado", expuso Nicolás Dvoskin.
Inestabilidad cambiaria
El economista mencionó que desde el año 2011 hay una recurrente inestabilidad cambiaria por la falta de dólares que ha atravesado diferentes regímenes de control de cambio. "En el periodo de 2015 a 2019 hubo una feroz apertura de la cuenta capital y un aumento al endeudamiento externo".
"Esto lleva a una situación actual de fragilidad dónde el dólar sube y los precios suben".
Sin embargo expresa que desde el año 2021 hay un crecimiento económico en el país "hay elementos internos y externos los cuales se conjugan con la economía en crecimiento, la economía creció mucho en 2021 y siguió creciendo bastante en 2022 salvo el último trimestre, se espera que siga creciendo en el 2023, se confía que Argentina tenga tres años seguidos de crecimiento económico, algo que no sucedía desde el mandato de Néstor Kirchner".
Lo cual de algún modo permite que los precios suban, entiende Dvoskin "si la economía no creciera generarían más problemas".
¿Dolarizar solucionaría los problemas de inflación?
"Que puede bajar la inflación o eliminarla es posible pero el tema es que no todas las formas de bajarla son deseables", declaró el economista.
Siguiendo ese rumbo dijo: "La inflación es el conflicto distributivo ¿Siempre que suben los precios sube la pobreza y siempre que baja la inflación baja la pobreza? No, para nada".
Y puso en escena la crisis del 2001 "desde el año 1997 al 2001 fue un periodo de cuatro años dónde no hubo inflación y la pobreza se multiplicó, la marginalidad social se multiplicó, el desempleo se fue al techo. Ahí regían los ajustes sostenidos por endeudamiento externo que terminó en el corralito y el default".
Insiste el economista que la inflación podría bajar si se decidiera dolarizar pero "sería a costa del salario, del empleo, de la producción y encima sostenido con el endeudamiento con lo cual va a durar poco tiempo porque no se va a poder refinanciar la deuda".
Para finalizar el economista, Nicolás Dvoskin, declaró "en términos económicos es sencillo bajar la inflación si uno está dispuesto a asumir consecuencias sociales nefastas, el discurso de priorizar la inflación sobre otros objetivos es estar dispuesto a volver al 2001".
Por la inflación, el consumo minorista volvió a caer en febrero (lv12.com.ar)

