“Las ventas no levantan, los costos cada día para producir son más caros”, señaló Martín, quien explicó que los precios varían constantemente debido a la oferta y la demanda, condicionadas en gran parte por el clima.
En ese sentido, detalló que las lluvias afectan directamente la cosecha y el ingreso de mercadería. Como ejemplo, mencionó el caso de la papa, que llegó a venderse entre 18 y 20 mil pesos por la dificultad para cosecharla, aunque luego registró bajas. Situaciones similares se repiten con productos como la cebolla y el zapallito, que también sufrieron subas importantes en los últimos días.
A pesar de estas variaciones, Martín aclaró que no hay faltantes de productos, ya que el mercado se abastece con mercadería proveniente de otras provincias cuando la producción local se ve afectada.
En cuanto al consumo, indicó que el choclo tuvo un incremento en la demanda durante Semana Santa, lo que elevó su precio, pero que luego volvió a bajar tras finalizar esa fecha.
Por otro lado, destacó que algunas frutas como el limón experimentaron una caída en sus precios debido a una mayor producción favorecida por las lluvias. Actualmente, la bandeja de limón se consigue entre 8 y 10 mil pesos, muy por debajo de semanas anteriores.
Sin embargo, uno de los principales reclamos del sector pasa por la venta ambulante fuera del predio del mercado. “Es un problema grave, porque no tiene los controles sanitarios que corresponden”, sostuvo, al tiempo que pidió igualdad de condiciones para todos los trabajadores.
Finalmente, Martín también expresó su preocupación por la falta de respuestas del municipio ante los pedidos de audiencia para abordar estas problemáticas.
Pese al contexto adverso, remarcó que la actividad continúa y destacó el esfuerzo diario de los productores: “Ganaremos más o menos, pero siempre llevamos algo a la casa”.