Ante un dolor de cabeza, molestias musculares o resfríos, es muy común que tomemos paracetamol, un medicamento que muchos creen abosolutamente inocuo. Sin embargo, nuevas investigaciones demuestran que el paracetamol (acetaminofén) no es tan inocuo para la salud y que, combinado con alcohol, puede aumentar el riesgo de disfunción renal.
De hecho, el paracetamol puede tener efectos adversos en el hígado y riñones. Es más: es la causa número uno de insuficiencia hepática aguda en los Estados Unidos, un dato muy alarmante si tenemos en cuenta que es el analgésico más consumido en el mundo.
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El paracetamol, además, combinado con la ingesta de alcohol, aunque sea en pequeñas cantidades, aumenta el riesgo de padecer disfunción renal.
Otra consecuencia negativa que tiene la ingesta de paracetamol es que haría menos efectivas las vacunas cuando se administran juntas. Otra afección comprobada que provoca el consumo de este medicamento es que puede tener efectos adversos graves en la piel. Por eso debe tener un seguimiento controlado por su médico.
Desafortunadamente, la familiaridad con este medicamento y la falsa sensación de seguridad que puede brindar pone a muchas personas en peligro.
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Si no se toman en cuenta las advertencias sobre este medicamento, puede causar una sobredosis que derive en daño renal e insuficiencia hepática. “A pesar de que individualmente podría no ser perjudicial consumir una dosis terapéutica de paracetamol y una cantidad moderada de alcohol, combinarlos podría ser potencialmente peligroso”, destacan los expertos.
Fuente: Buena Vibra

