Todo comenzó el martes a la tarde en la Comisaría 3°. A la dependencia llega el agente Rafael López junto a Matías Zotelo y Matías Alanís. Habían atrapado a un presunto delincuente conocido como "Chumuco" cuando cometía un hecho ilícito.
Como lo determina el reglamento, llegó el oficial de turno Martín Romano. Según describe el informe, cuando él llegó observó que Alanís le pegaba al detenido que ya presentaba lesiones en la cara. Le pidió que se detuviera, y solicitó la aprehensión por apremios ilegales. El agente ofuscado le dijo que "haga lo que quiera", él había decidido golpearlo porque era un "gato" conocido de la zona.
Cuando Romano se dirige a su oficina para informar lo sucedido, es increpado por Zotelo que avalaba la actitud de Alanís: "actuó correctamente", sostenía.
En la Comisaría en el momento que ocurría los hechos, había muchas personas que estaban realizando trámites o radicando una denuncia policial.
Romano habló con la Unidad Fiscal de Delitos Flagrantes a cargo de Carlos Picón quien decidió que al detenido lo revise un médico forense y Alanís quede aprehendido en el marco de la causa apremios ilegales.
Desde la cúpula mayor de la Policía decidieron por el momento separar a los tres involucrados de la fuerza e inicie una investigación administrativa como penal para llegar a la veracidad de los hechos.

