Al respecto, en los últimos siete meses la recaudación impositiva cayó de manera ininterrumpida. El mes pasado los ingresos tributarios sumaron $16,2 billones marcando un retroceso interanual del orden de 10% en valores reales.
Por otro lado, también inciden los cambios en la estructura económica. Los sectores que vienen teniendo mejor desenvolvimiento -agro, energía, minería- comparativamente aportan menos que actividades que han quedado rezagadas –particularmente, la industria-.
En consecuencia, el Poder Ejecutivo prevé seguir con su política de ajuste del gasto, ya que para los libertarios el equilibrio fiscal “no se negocia”.
Inflación
Si bien la inflación no baja desde mayo del año pasado, fuentes de la conducción económica le restan dramatismo a la marcha de los precios y adelantan que, en principio, “no contemplan acentuar la restricción monetaria”.
La lectura del Palacio de Hacienda es que en el aumento de la inflación incidieron particularmente los incrementos de tarifas de gas, agua y electricidad –y los alimentos y las carnes aumentaron 4,5%.
Así, consideran que se trata de ajuste de precios relativos -necesarios para que las tarifas cubran los costos y disminuir así el déficit– e incrementos estacionales como los que se registraron en carnes y verduras.
Actividad económica
Analistas señalan que las autoridades deberían flexibilizar la política monetaria para no agravar el problema de morosidad que sufre el sistema financiero -datos privados estiman en más de 10% la morosidad en los créditos a familias- y estimular la actividad económica.
“La actividad económica habría tocado piso”. Los datos que maneja el Palacio de Hacienda muestran que esta “leve” recuperación se habría mantenido tanto en enero como en febrero pasados.
FUENTE: Ámbito