"La pieza de adelante es donde cae el avión y la que le sigue es mi pieza es donde estaba durmiendo mi bebé. Eso es todo lo que explotó. Sentí la explosión y escuché a la vecina que gritó ‘el avión se cayó' y lo primero que atiné a decir es ‘bajen al bebé'. Sale mi hija, salgo yo y después volví a meterme por el perro", comentó la mujer en declaraciones televisivas.
Tras el accidente -en el que murieron el piloto y copiloto de la aeronave- Sandra comentó que "está todo roto, la casa no se cayó, pero está todo agrietado". Todos los testigos dieron cuenta de al menos tres explosiones y una importante cantidad de humo y llamas.
"Como cayó delante de la casa de mi mamá, todo el frente se llenó de humo y de fuego y después se empezaron a quemar todos los cables", recordó además, motivo por el que tuvieron que romper la pared del fondo de la propiedad para poder poner a salvo a los chicos en medio del caos.
"Estaban mis hijos solos y mi vecina les salvó. Les llamó (para avisarles) que se cayó un avión. Yo estaba trabajando", explicó luego Sandra a C5N antes de darle la palabra a otra residente.
María Teresa vive a tres casas de donde se estrelló el avión Challenger 300, en San Fernando, provincia de Buenos Aires. La mujer relató a C5N que había mandado a su nieta a comprar cosas cuando escuchó "una explosión fuerte" que la hizo salir a la calle.
"Cuando miro ahí el avión ya había caído y se prendió todo fuego. Me vine corriendo. Ahí me acerco a la casa, la llamo a la hija de la señora que la casa fue la más afectada y le digo: 'Sandra, se está prendidendo fuego, se cayó un avión. Salgan'. Estaban durmiendo los chicos. Había tres menores en la casa", contó.
Uno de los chicos aportó su testimonio: "pensé que estaban arreglando la parte de atrás, escuché y me fui para afuera y estaba prendido todo fuego", describió.
"Se había prendido todo", agregó María Teresa, "y como estoy a la tercera casa, quedé muy asustada. Mi nieta volvió llorando de comprar. Faltaban dos casas para que todo se prendiese fuego. Salimos corriendo todos, era muy feo", señaló.
"Estamos cansados porque a las 2 o 3 de la mañana los aviones ya están subiendo, no sé por qué a esa hora. Nos habían censado a las casas que estamos al frente (del Aeropuerto de San Fernando) por el tema, pero ellos van a tener que hacer algo porque en cualquier momento puede volver a pasar", convino la mujer, parada a no más de 70 metros de donde ocurrió el accidente aéreo.