Desde que el coronavirus fue declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vida de millones de personas en el mundo se encuentra afectada en maneras que solo unas pocas semanas atrás nadie hubiese podido prever.
"Consideramos que los niños y las niñas son las víctimas ocultas del coronavirus porque, aunque ellos no están enfermando tan críticamente como los mayores, los efectos recaen sobre ellos. Como la falta de educación, el aumento de violencia en el interior de los hogares y la seguridad alimentaria entre otras cosas", comenzó explicando Olga Isaza de UNICEF en LV12.
"El coronavirus no solo puede enfermarlos: también tiene efectos secundarios como el aislamiento social, el cierre de escuelas, la convivencia en entornos que no siempre son seguros. Todas estas situaciones afectan su educación, los expone a la violencia e impacta en su salud mental. Nos preocupa, en particular, la situación de las familias más vulnerables que viven hacinadas, las que no cuentan con agua y jabón para lavarse las manos, las chicas y los chicos institucionalizados".
"La recomendación de UNICEF es que los padres y madres le dediquen tiempo a hablar y jugar con ellos, de esa manera los niños podrán entender mejor lo que está pasando. Lo lúdico tiene un papel fundamental, es la oportunidad que tienen de expresarse", agregó la especialista.
Para finalizar habló sobre la encuesta que realizó Unicef, explicó que "en el 81,2% de los hogares las chicas y los chicos tienen actividades o tareas escolares, que en un 68% realizan junto a sus madres. Si bien buena parte de la oferta educativa circula en plataformas multimediales, un 18% de los adolescentes declararon no tener acceso a internet y el 37% no cuenta con Tablet, notebook o PC".

