El anuncio del Presidente Alberto Fernández respecto a la suspensión de clases presenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires por dos semanas desde el próximo lunes 19 de abril generó diferentes reacciones en la sociedad. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en conjunto con Unicef emitieron el jueves mediodía un comunicado en el que dejaron en claro que “las escuelas son un lugar seguro y trabajar con niñas y niños en clases no es un factor de riesgo que aumente casos”. El especialista en salud de UNICEF, Fernando Zingman, habló al respecto en comunicación con radio LV12.
“UNICEF quiere traer a la opinión pública en general la necesidad de poner a los chicos en centro de la preocupación que es sostener la presencialidad en las escuelas, es prioritario por muchos motivos, entre ellos, la situación emocional”, empezó diciendo Zingman.
Agregó que es un llamado a los distintos niveles de la sociedad a organizar las medidas para que se sostenga la presencialidad. El especialista sostuvo que, desde UNICEF, sostienen que las escuelas tienen que ser lo último en cerrar y lo primero en abrir.
Recalcó que entienden que va a haber circunstancias epidemiológicas importantes que requieran disminuir la circulación de las personas en las ciudades y que eso es indispensable y necesario pero, hay que hacer todo lo posible para disminuir esa circulación y que las escuelas se mantengan abiertas.
“La salud y el bienestar de los chicos también están en juego con esa apertura de las escuelas”, manifestó.
Entre las cosas que señala el comunicado de la institución está en que, el mundo adulto, que tiene la responsabilidad de gestión, pueda contar con información certera para poder tomar esas decisiones que, en general, tienen que ser sectoriales y por tiempo limitado.
“Tenemos evidencia nacional e internacional de que las escuelas no tienen tasas de contagio mayor que el resto de la comunidad y que, las tasa de contagio, son hasta menores. No se constituyen como instituciones de dispersión viral en la comunidad”.
El especialista en salud declaró que hay que hacer todo lo posible para que, cuando las escuelas estén funcionando, la circulación alrededor sea limitada, las distancias físicas se respeten, la ventilación sea mantenida y organizarse socialmente con el foco en cuidar a los chicos.
“Hay que ocuparse para que todas las escuelas tengan los mismos mecanismos de cuidado adecuados y que las autoridades, tengan los mecanismos de monitoreo”
Fernando Zingman afirmó que cuando hay cierres tienen que ser racionales, sectorizados y por tiempos limitados y, en función de los indicadores que se vayan obteniendo.
En cuanto al comportamiento de los chicos y chicas antes el cierre de las escuelas, Zingman dijo que pudieron ver, el año pasado, en un primer momento el poder disfrutar de estar con sus padres, cuando pasó ese momento, los más chicos pudieron tramitar esa falta con juegos y, los adolescentes, la pasaron peor porque su contacto con pares es indispensable y constitutivo en su desarrollo y se pudieron observar cuestiones regresivas, aislamiento, retraimiento.
“Chicos y chicas necesitan los espacios de encuentros con otros, para los más chicos la figura de la maestra es muy importante”.
Aseguró que es necesario hacerlos partícipes de las medidas de cuidado ya que los chicos son sujetos activos y están pidiendo ser escuchado. Es un llamado a convocarlos, a ponerlos en el centro de la escena y a trabajar con ellos.

