Tabacaleras y kiosqueros aseguran que podría agotarse el stock de cigarrillos. Ya hay desabastecimiento de cigarrillos y tabaco para armar en distintos comercios del país y se teme que suceda lo mismo con las bebidas alcohólicas, ya que en diez provincias prohibieron su venta.
Según informaron, el cigarrillo es uno de los productos esenciales para algunos comercios y un millón de personas dependen económicamente del cultivo de tabaco en la Argentina. Para movilizar este sector, se requiere reactivar unos 600 puestos de trabajo en el eslabón industrial para la fabricación de cigarrillos.
Fueron los kioscos y las estaciones de servicio los que alertaron sobre el desabastecimiento de cigarrillos, y advirtieron que esta situación se va a profundizar en los comercios si no se reanuda la producción y la distribución.
Desde el 20 de marzo que las empresas tabacaleras no producen y hasta el momento se distribuyeron los productos que ya estaban en stock, por eso las firmas solicitan poder volver a producir. De Nobleza Piccardo, hoy British American Tobacco (BAT), por ejemplo, se comienza a acabar el stock de las marcas más vendidas. En la Argentina hay dos empresas principales y cuatro cooperativas de tabaco. Las dos más importantes productoras de tabaco, BAT y Massalin Particulares, ya le habían solicitado al gobierno nacional exceptuar la actividad al inicio de la cuarentena. A través de una carta, habían alertado sobre los faltantes de productos en distintos puntos de la cadena comercial.
"A nivel nacional ya no hay más cigarrillos y tabaco para armar en todos los kioscos, y es un producto esencial para el comerciante. Su rentabilidad ronda del 35% al 70%. Y ese cigarrillo tracciona a otros productos que tiene el kiosquero dentro de su comercio, es uno de los productos de primera línea que tienen que tener los kiosqueros de todo el país", explicó Adrián Palacios, el titular de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
Palacios le explicó a este medio que desde el sector le solicitaron al jefe de gabinete, Santiago Cafiero, "que arbitre todos los mecanismos posibles, tanto sanitarios como el acuerdo con los gobernadores y los intendentes, para que las empresas puedan distribuir y abastecer de cigarrillos y tabacos para armar" a los kioscos de todo el país. De ese pedido, aún aguardan una resolución.
"Las empresas tienen un protocolo sanitario para sus trabajadores y para la distribución y estamos esperando la decisión política para que ese producto llegue a todos los kiosqueros, y así evitar también que los consumidores del todo el país tengan que recorrer kiosco por kiosco, y tengamos a muchos vecinos circulando con la posibilidad de contagiarse del virus", aseguró Palacios.
El aislamiento afectó económicamente al sector, que cuenta con 100.000 locales registrados entre monotributistas y responsables inscriptos. "Con la situación del poco consumo interno y al no haber circulación de gente en el macro y microcentro, esos kioscos, como también los que se encuentran en los colegios primarios, secundarios y universidades, son los que no pueden afrontar el pago de alquileres, la luz y los impuestos, son los que a fines de diciembre cerrarían sus persianas definitivamente y son unos 10.000 en todo el país", alertó el titular de UKRA.
La venta de cigarrillos habitualmente constituye el 50% promedio de las ventas en los 100.000 comercios del país. Ese porcentaje, inclusive, creció desde el inicio de la cuarentena, y ahora representa entre el 70% y el 80%.

